sábado, 1 de agosto de 2015

#LeccionesDeCine Inmigración

Mi padre me contaba que su primer trabajo consistió en preparar la documentación necesaria para que los canarios pudieses emigrar a #Venezuela de forma legal, con papeles. Eran los años 50 del siglo XX y las islas sufrían las penurias de la postguerra.



Vivo en Gran Canaria, una isla hermanada con #Venezuela y con #Cuba. De hecho, la abuela de mi padre vino desde Cuba a Gran Canaria para casarse con mi biseabuelo, con 15 años. Tuvo 15 hijos.

En el cine hemos visto historias parecidas, la más famosa es Titanic, protagonizada por Leonardo DiCaprio

Titanic es una historia de gentes que abandonan una Europa sin futuro con la esperanza de una vida mejor en América. Lo dejan todo y lo arriesgan todo. Unas veces se gana, y otras se pierde, como sucedió en este caso.

Hemos visto las escenas de El Padrino, donde Vito Andolini tiene que pasar cuarentena en la Isla de Ellis, para poder entrar en la Gran Manzana. Gracias a esta producción vimos cómo vivían las clases obreras su sueño americano. En la película se pueder ver la diferencia entre una Italia rural y una Norteamérica urbana, rebosante de actividad y de poder económico. El sueño deseado por muchos.

Hoy vivimos la misma situación, pero las diferencias se aprecian entre el norte industrializado y el sur que ve como viven por la televisión.

Esas diferencias las podemos apreciar en el cine, con obras que nos hacen pensar. obras como The milagro Beanfield war protagonizada por una sublime Sonia Braga; donde se aprecia el gran esfuerzo de los inmigrantes latinos para adaptarse e integrarse en la #sociedadnorteamericana.

Ese esfuerzo se puede ver en otra gran película: "Las mujeres de verdad tienen curvas" donde se aprecia que los emigrantes pueden ser más papistas que el papa.

Moraleja: Tenemos que tener mucho cuidado con trasladar nuestros miedos y nuestras limitaciones a nuestros hijos. Podemos dejar otra #herencia mucho mejor que esa.


martes, 28 de julio de 2015

#LeccionesDeCine Mujeres de armas tomar

Este fin de semana he podido ver uno de las mejores películas de Sergio Leone: "Hasta que llegó su hora", una obra maestra.

Hace tiempo que vengo escribiendo sobre una de mis pasiones, el cine, con el hastag #LeccionesDeCine en mi facebook profesional Vic Pérez.

Como la pelítula tiene una trama en la que se cruzan varias historias, como otras películas de culto "crash" o "perros de guerra". He decidido escribir este post en mi blog sobre educación, porque el cine puede ser una gran ayuda a la hora de planificar la enseñanza de valores. Hoy hablaremos del coraje y la perseverancia, representados magníficamente por Claudia Cardinale.

Podríamos pensar que es la protagonista de la historia, pero no es así. La protagonista aparece en determinados momentos, siempre en segundo plano. No es de carne y hueso, pero se cuela en más de un fotograma. Hablo del agua.

No es de extrañar que aparezca al final de la película muy sutilmente, cuando bautizan al pueblo con el nombre de subwather (aguas subterráneas)

Vivo en una isla que es un continente en miniatura. Gran Canaria. Al norte recibe la brisa cargada de humedad de los vientos alíseos que proceden del Océano Atántico. Al sur, todo es desierto, barrancos con paredes escarpadas donde crecen las tuneras y corretean los lagartos. Más de un turista despreocupado ha terminado su caminata momificado bajo el calor abrasador.

Viendo este paisaje desde la comodidad que proporciona el aire acondicionado del avión que nos lleva al @AeropuertoGC y las grandes infraestructuras que han crecido en el sur de la isla gracias al turismo, no nos podemos imaginar cómo fue la vida de nuestras abuelas hace un siglo. Cuando no había depuradoras, los caminos eran de tierra, y se desplazaban a lomos de burros. Seguramente fueron mujeres rudad como Claudia Cardinale. Gracias a ellas estamos leyendo ahora este blog.

Les dejo con su banda sonora y aporto una galería fotográfica de Gran Canaria hace décadas y de Gran Canaria hoy en día. Sin agua, todo esto no hubiese sido posible. sin instituciones como el @ITCCANARIAS o @Surestegc tampoco.











martes, 3 de febrero de 2015

La pagüita y el error positivo

 
Escribiendo un artículo titulado “Podemos, claro que podemos” para el diario digital Infosureste, he creado (sin darme cuenta) una nueva palabra: pagüita, cosas del déficit de atención propio de los hiperactivos.

Tardé un buen rato en darme cuenta del gazapo, estaba tranquilamente paseando cuando me percaté de ello. Últimamente escribo tanto la palabra Agüimes, municipio donde vivo, que se me escapó la dichosa diéresis. Al principio me cabreé conmigo mismo por el error. Pasado un rato un rato me planteé la posibilidad de que fuese una broma macabra de mi inconsciente, al fundir en una palabra nueva: (paga + Agüimes = pagüita)

Estaba escribiendo sobre los planes de empleo, su fracaso a la hora de crear puestos de trabajo productivos y la posibilidad de recurrir al autoempleo para salir de la situación de paro que estamos padeciendo cuando cometí el error, cosas de la serendepia, quizás.

Después de tranquilizarme, de superar la frustración, me planteé la posibilidad de escribir sobre ello en mis blogs, tengo uno sobre educación y otro sobre empleo. Podría hacer una reflexión sobre cómo afrontar los errores, por muy perfeccionistas que seamos no somos perfectos, y cometer errores forma parte del proceso de aprendizaje. Los cometemos, reflexionamos y aprendemos de ellos.

Lo puedo aprovechar para demostrar a los chavales, que hay que afrontarlos sin que nos afecte a nuestra autoestima. El proceso de frustración es una fase que tenemos que superar para salir de nuestra zona cómoda y aprender cosas nuevas o comenzar nuevos proyectos. Para ello, la ayuda de la familia es primordial. Tener unos padres comprensivos, conocedores de lo que significa ser TDAH, que estén a tu lado apoyando, reforzando, pero al mismo tiempo dejando la suficiente libertad para que vayas asumiendo responsabilidades, para que seas autosuficiente, es fundamental.

La pasada semana se celebraron unas jornadas sobre TDAH en el teatro Víctor Jara de Vecindario. Esta semana se celebran otras en Telde. Les dejo el programa, por si se animan a conocer un poco mejor el TDAH, transtorno de déficit de atención con o sin hiperactividad. Primera razón médica de fracaso escolar.

De paso les recomiendo un libro muy bueno, contiene relatos de errores cometidos por empresarios y emprendedores contados en primera persona: “El error positivo