viernes, 15 de noviembre de 2013

Evaluación psicopedagógica gracias a la maestra que gritaba a sus alumnos....

Hace días expliqué el caso de mi sobrina, había perdido la ilusión por estudiar y no paraba de comentar que su maestra les gritaba en clase: "yo no cobro por cuidar niños".

Desde hace dos años, le vengo diciendo a mi cuñada que se ponga en contacto con los orientadores del CIEP Roque Agüayro para que la evalúen junto a su hermana, y siempre me ha comentado que les hacen unas pruebas a principio de curso.

No hay mal que por bien no venga, y gracias a la conducta poco profesional de una maestra que parece no disfrutar de la presencia de los niños en el aula; (me pregunto para qué coño se habrá especializado en educación infantil, comentó una buena amiga que estudió magisterio y que no ha conseguido plaza en un centro escolar) hemos convencido a sus padres para empezar la evaluación de la mayor, y posteriormente continuar con la pequeña, que vive muy feliz y ha tenido una suerte extrahordinaria con los profesores que le han tocado.

Recuerdo lo feliz que estaba la niña en primero de primaria con una profesora que la llamaba a casa el día de su cumpleaños, profesora que cambió de centro y que sigue llamándola todos los años. Eso sí que es un ejemplo de profesionalidad y de amor hacia una profesión con un carácter vocacional.

Afortunadamente, un mal profesor sólo es uno de los muchos agentes que influyen en la ducación. Precisamente hemos sido visitados esta semana por el exministro Gabilondo, para realizar una charla en la ULPGC, donde ha hablado de las bondades de la educación inclusiva, de la defensa de la diversidad en los colegios públicos.

Cuando las mujeres han tenido que luchar, durante siglos, y siguen luchando en multitud de países para tener un trato digno, un trato en igualdad de condiciones que el la otra mitad de la población (la masculina) ver cómo una mujer, una docente que tiene en sus manos  formar, educar, moldear el carácter, averiguar los talentos de sus alumn@s para que se puedan integrar en la sociedad como ciudadanos conscientes de su potencial, de sus derechos y obligaciones; ciudadanos con el deber moral de restituir a la sociedad tódo lo que les ha aportado durante su niñez (sistema sanitario, educación, hogar seguro para ellos y su familia y un largo etc...) ver como destruye toda ilución en vez de fomentar de concienciar a sus alumn@s de todo su potencial ; al ver tosdo eso creo firmemente que se ha cometido un crimen de tal magnitud, que la inhabilitación y el desprecio de los hombres y mujeres de bien sería poco castigo.

Tenemos la gran suerte de vivir en una sociedad avanzada, una sociedad que permite que las niñas estén escolarizadas en vez de estar en casa preparándose para ser futuras madres, futuras fábricas de bebes represivos y misógenos. Fomentar esa gran suerte depende de todos los agentes implicados en la educación, empezando por la familia.

Afortunadamente mi sobrina es una niña muy queriad por sus padres y tíos, que no van a escatimar esfuerzos para compensar las nefastas consecuencias de una mala educación realizada por una maestra quemada y gritona.

Les dejo con una serie de enlaces que les harán reflexionar sobre el tema.

 
































BUENAS NOCHES Y BUENA SUERTE.

1 comentario:

  1. lamentablemente en la única profesión que sólo es necesario leer y escribir para ejecutarla es la educación, porque no toda persona puede entrar en un quirófano y practicar una operación de corazón abierto. pero, está departe de nosotros los educadores por vocación; los que amamos nuestra profesión: contribuir para que a la educación se le otorgue la importancia que merece. Y no sigan pagando nuestros niños y niñas los errores de malas práxis y políticas administrativas.

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